Definición de machismo

El machismo es un prejuicio sexual, un grupo de actitudes y prácticas mayormente inconscientes en donde se observa la discriminación y desvalorización del sexo femenino, clasificándolo como un sexo inferior o poco capaz de desarrollar ciertas actividades alegando una mayor debilidad esto sin tener bases concretas, por lo que el machismo es considerado como una construcción cultural. Los individuos son juzgados según las características del sexo, sin tomar en cuenta que pueden darse diferencias dentro de cada grupo sexual. Este comportamiento es expresado en su mayoría por los hombres, sin embargo es importante destacar la expresión del machismo se puede observar en las mujeres, sobre todo aquellas que han crecido bajo la cultura del machismo, como por ejemplo en Latinoamérica, la cultura del machismo fue institucionalizada por las madres.

El machismo ha sido asociado a la jerarquización del hombre sobre las mujeres, consiste en una serie de patrones de conducta, que observa comúnmente en las relaciones de pareja, relaciones interpersonales, la amistad, el trabajo, la política, ejemplo de esto tenemos la asignación del trabajo de mejor rango al hombre, búsqueda de múltiples conquistas sexuales, la rivalidad entre los hombres, rechazo a comportamientos femeninos en hombres, la lo que es la base de la homofobia y cualquier tipo de violencia hacia la mujer tanto física como emocional. En la actualidad vemos actitudes machistas como que el hombre no debe realizar tareas del hogar, ni la mujer aquellas que requieran el uso de la fuerza.

Estudios sociológicos y antropológios han llegado a la conclusión de que no se nace siendo machista sino que se aprende, según Castañeda 2002 “El machismo que muchos jóvenes demuestran en la actualidad, es el mismo que compartieron sus ancestros: padres, abuelos, bisabuelos”, sin embargo al ser una conducta aprendida, se puede desaprender.

Desarrollo del machismo

El machismo es un fenómeno que tiene muchos factores de diversas índoles, por lo que su desarrollo no se puede definir con bases concretas o certeras, sin embargo se puede tener consideraciones que nos lleven a entender el desarrollo del mismo. El machismo, entonces es una construcción cultural proveniente de la evolución social de los géneros, basado en un mito en donde se venera la superioridad del hombre sobre las mujeres y en la creencia de tener “derecho” sobre ellas.

Si nos remontamos al pasado, las sociedades que basaban su economía en la caza, dividían los trabajos entre los hombres y las mujeres, el hombre debía proveer el alimento, por lo general de animales peligrosos y de gran tamaño, la mujer debía encargarse de las tareas del hogar y la crianza de los niños, esta división de trabajos a diferencia de nuestras creencias, no se basaron en las características anatómicas de ambos sexos, sino en las capacidades reproductivas de la mujer, cuyo proceso de gestación les impedía desarrollar las facultades de caza y guerra, viéndose impedida de correr tras los animales, atacar o huir de la misma manera y además luego de nacido el bebé debía proveerlo de alimentación amamantándolo y encargándose de su desarrollo.

Por otra parte, la tribu se encargaba de defender a las madres y proveerles el alimento, sin embargo en un momento se consideraba injusto el hecho de tener que cuidar a todas, y que esta responsabilidad debía recaer únicamente en el padre de cada niño, entonces cada hombre debía tener la certeza que no iba a hacerse cargo del hijo de otro, así vemos nacer el concepto de fidelidad, situación que llevó al hombre por encima de la mujer, en donde este ejercía una especie de dictadura en el hogar.

machismo

Opresión a la mujer

Como hemos mencionado, no conocemos a ciencia cierta el origen del machismo, encontramos una serie de hipótesis que intentan explicarlo, existen muchas hipótesis de diferentes índoles, como por ejemplo antropológicas o religiosas, pero el machismo es un problema multifactorial del cual no se ha encontrado el origen real, sin embargo queremos hacer mención del trabajo de investigación realizado por el historiador israelí Yuval Noah Harari, autor del ensayo “De animales a dioses. Breve historia de la humanidad” (Debate 2014), en donde hace énfasis de la afirmación de que conocemos muy poco de nosotros mismos y que nos fundamentamos mucho en nuestra imaginación.

De esta afirmación nace el interés por investigar sobre el origen del hombre y responder sus propias interrogantes, como la siguiente “¿Por qué el hombre ha sido dominante sobre las mujeres en la mayoría de las sociedades humanas?, tomando dos puntos de vistas, la biología y la relación entre el poder y la felicidad, la primera ya que considera que casi todo lo que hace el humano tiene un base biológica y que no es posible entenderlo sin conocer su biología, sin embargo para Harari, la biología no es suficiente por sí misma, por lo que decidió estudiar la relación entre el poder y la felicidad, considerando que es importante reflexionar sobre el propósito del poder en hacer mejores las vidas de quienes lo ejercen, a partir de esto formula tres teorías:

Teorías de Yuval Noah Harari

fuerza

Potencia muscular

Esta teoría señala que los hombres son más fuertes, en el aspecto físico, que las mujeres, de tal manera que son capaces de someterlas y dominarlas. Una hipotisis intuitiva que tiene factores en su contra, como el hecho de que no todos los hombres son más fuertes que la mujeres, y según estudios las mujeres tienen mayor resistencia al dolor o enfermedades, y por otro lado, el hecho de que el poder en las sociedades humanos no viene determinado por la fuerza física, sino por la habilidad social, un ejemplo de esto es el trabajo de fuerza en muchas sociedades eran considerado un trabajo de esclavos.

violencia

La propensión a la violencia

Esta hipótesis se basa en el análisis del anterior, donde se consideró que no depende de la fuerza sino del nivel de agresividad. Harari sostiene "Los hombres son más proclives a la violencia física y bruta", afirmando que el patriarcado (mayor autoridad del hombre en una sociedad) fue forjado en las guerras. Harari encuentra contracciones a su propia teoría, en el hecho de que las guerras no se ganan por fuerza sino por estrategia. De esta hipótesis surge la siguiente interrogante, si la mujer posee capacidades de estrategia y negociación ¿Por qué no ocupo un cargo de poder?

genetica

Los genes

Para esta teoría Harari se basa en el hecho de que a través del tiempo el humano desarrollado mecanismoz de supervivencia y reproducción, que le permitieran adaptarse a cada situación, el hombre y la mujer han desarrollado mecanismos diferentes. Según la teoría de la selección natural de Darwin los hombres entraron en una competencia por tener descendencia, lo que de manera natural asignó a las mujeres el rol de sumisas y cuidadoras. Cómo en las anteriores encuentra contradicciones en el hecho de que especies animales como los elefantes tienen sociedades matriarcales.

Las teoría del Harari son un claro ejemplo de lo poco que conocemos sobre el origen de la humanidad, sin embargo estas tres teorías son las más aceptadas actualmente en el ámbito científico, ya que no podemos dejar de lado las teorías fundamentadas en la religión.

Aproximadamente en los años 3 mil antes de cristo, antes de que los humanos conocieran la religión y la definición de un Dios, la mujer tenía por decirlo de una manera el poder, ya que era considerada el origen de la vida, la vemos retratada el libro “Dios nació mujer” de Pepe Rodrigues, como quien tenía el poder de sobre la institución social y de la alimentación, por muchos años Dios era considera mujer, sin embargo entre los siglos IV y III antes de cristo, las exigencias económicas llevaron a la mujer a un papel sedentario y sumiso, siendo valorados como propiedad del hombre, y el último eslabón de una estructura jerárquica de clase sociales, estructura que se ve reforzada con la aparición de las religiones monoteístas, como lo son el Judaísmo, el Cristianismo y el Islam, religiones que veneran un dios masculino.

En el antiguo testamento, se representa a la mujer como un ser inferior al hombre, empezando con el simple hecho de que fue hecha de una costilla del hombre “Y de la costilla que Jehová Dios tomó del hombre, hizo una mujer, y la trajo al hombre.”, (Génesis 2:22), entendemos por el versículo 20 “Y puso Adán nombre a toda bestia y ave de los cielos y a todo ganado del campo; más para Adán no se halló ayuda idónea para él.” (Génesis 2:20),, que fue creada con la finalidad de ser una ayudante y acompañante para el hombre, es aquí donde las principales teorías sobre el machismo ven la primera aparición de un mensaje machista proveniente de la religión.

La mujer en el Antiguo Testamento también es reflejada como la representación del pecado, viéndose encarnada en la tentación de Eva hacia a Adam con el fruto prohibido, además también se observa la predominación y protagonismo de las figuras masculinas a través del libro, dejando a la mujer en segundo plano.

Se ha observado también en las escrituras del Antiguo Testamento, que está dirigido a los hombres, por la manera en que se refiere a estos en segunda persona y a la mujer en tercera persona, un ejemplos de esto, “Entonces arderá mi ira, y yo los mataré a ustedes con la espada; sus mujeres quedarán viudas, y sus hijos huérfanos.” (Éxodo 22:23), “Así dice Yahveh Sebaot, el Dios de Israel: Vosotros y vuestras mujeres hablasteis con vuestras bocas, y con vuestras manos cumplisteis lo dicho” (Jeremías 44:25), y muchos más versículos, en donde observamos con claridad cómo se habla directamente con el hombre, y la mujer se observa como algo de su posesión, no cómo un ser independiente, observamos casos similares en el Corán, “Durante el mes del ayuno os es lícito por la noche uniros con vuestras mujeres: son vestidura para vosotros y vosotros lo sois para ellas.” (Sura 2, aleya 187). Cómo en todo existen muchos grupos que denuncian este tipo de interpretación sobre las sagradas escrituras, al tergiversar a lo que realmente se quiere reflejar en ellas.

Queda claro en estos pocos ejemplos como las sagradas escrituros de las principales religiones monoteístas tienen la inclusión del machismo, en donde el hombre tiene una posición superior a la mujer, lo cual lleva a actitudes machistas que se creen justificables porque es lo que dicta su religión.

En la actualidad el machismo se encuentra arraigado en nuestra mente, de tal manera que no llegamos a darnos cuenta cuando estamos teniendo una actitud machista, sin embargo vivimos en una sociedad moderna que vela por la igualdad de condiciones de género, a tal amplitud que está considerada dentro de marcos legales y de poder, aunque es bien sabido que muchas sociedades aún mantienen leyes discriminatorias hacia la mujer, según estudios realizados por Amnistía Internacional, aproximadamente unos 36 países.